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Traumatismo
cráneo-encefálico.
Síntomas.
· Suele haber
herida en el cuero cabelludo o chichón.
· La víctima puede
estar inconsciente.
· Puede salir por
la nariz o de las orejas sangre o un líquido acuoso blanco.
· Puede haber una
contusión alrededor de la base del ojo o detrás de las orejas.
Tratamiento.
Hablar al enfermo para apreciar
su nivel de consciencia (Escala Glasgow).
Llamar al servicio de urgencias
(112).
Si aparece el estado de coma
(somnolencia al principio) o las pupilas son de dimensiones desiguales, el
estado es muy urgente y hay que evacuar rápidamente.
Si la respiración y la frecuencia
cardíaca son normales, pero la persona está inconsciente, tratarla como si
hubiera una lesión de columna. Estabilizar la cabeza y el cuello colocando las
manos en ambos lados de la cabeza de la persona, manteniéndola en línea con la
columna y evitando el movimiento, si hay collarín y fernoquet colocárselos y si
hay camilla de tijeras inmovilizar a la victima en ella para su traslado
urgente.
Si se sospecha una fractura
craneal, no aplicar presión directa en el sitio del sangrado ni tampoco retirar
ningún residuo de la herida. Cubrir la herida con un apósito de gasa estéril.
Si la persona está vomitando usar
el efecto Venturi si poseemos botiquín de oxigenoterapia. Esto también protege
la columna, la cual siempre se debe presumir lesionada en el caso de un
traumatismo craneal y para el medico es mas fácil curar la posible neumonía que
se puede producir si el vomito va al pulmón que una lesión medular. (Los niños
con frecuencia vomitan una vez después de un traumatismo craneal, lo cual
posiblemente no sea un problema).
No hace falta tapar a la victima,
pues las últimas recomendaciones dicen que en la hipotermia leve, el paciente
se queda un poco frio y previene el daño cerebral en los traumatismos
craneoencefálicos. Controlar las constantes vitales y realizar una segunda
exploración.
Llevar rápidamente a un servicio
de neurocirugía para su reconocimiento.
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Traumatismo
torácico.

Otra
característica de estos traumatismos es la posibilidad de un neumotórax
(entrada de aire en la cavidad pleural). El pulmón esta envuelto por las
pleuras, una adherida a las paredes de la caja torácica y la otra al pulmón.
Entre estas dos membranas existe un espacio libre lleno de líquido que permite
los movimientos del pulmón sin que las dos membranas froten entre ellas. La
presión en esa cavidad es inferior a la atmosférica, y si se perfora esta
cavidad penetra aire en su interior al tiempo que el pulmón correspondiente se
colapsa.
Signos y
síntomas.
· Dolor agudo,
relacionado con el traumatismo y manifestado por el informe verbal y/o
codificado del sujeto.
· Deterioro de la
integridad cutánea, relacionado con los factores mecánicos productores del
traumatismo y manifestado por destrucción de las capas de la piel (dermis y
epidermis).
· Deterioro de la
movilidad física, relacionado con el dolor y la pérdida de integridad de las
estructuras óseas, y manifestado por una limitación del movimiento
independiente.
· Patrón
respiratorio ineficaz, relacionado con el dolor, la deformidad de la pared
torácica, y manifestado por una disminución de la presión inspiratoria/
espiratoria.
· Ansiedad relacionada con la amenaza de muerte, y
manifestada por miedo de los síntomas fisiológicos.
· Dificultad para
respirar, cianosis (se le ponen los labios morados por falta de oxígeno), dolor
y mareo por tensión baja son los síntomas iniciales de un neumotórax, si el
neumotórax sigue creciendo, se colapsa el otro pulmón y el corazón y puede
producirse la muerte. En esta situación de parada, si no resuelves el
neumotórax, nunca sacarás al paciente de la parada.
Clasificación y
tratamiento.
· Contusión muscular: Se produce por lesión
traumática de los músculos anchos que recubren las paredes del tórax (pectorales mayor y menor, serratos, gran
dorsal y trapecio). Tienen una importante repercusión funcional en el
desarrollo normal de la mecánica respiratoria, ya que causa un dolor contusivo
que limita la contracción y el
deslizamiento muscular normal, disminuyendo la ventilación. Nuestra actuación se
limitara a poner a la victima en posición respiratoria con la cabeza mas
elevada que la cintura, controlar constantes vitales, tapar a la victima,
realizar una segunda exploración y esperar a los servicios médicos.
· Traumatismos abiertos: Son aquellos
en los que existe una comunicación de la cavidad torácica con el exterior.
Pueden producirse por arma blanca, arma de fuego y por lesiones contusas,
desgarros y arrancamientos. En estos casos realizaremos un vendaje no oclusivo
en la comunicación con el exterior, colocando una apósito (no una gasa) pegada
a la piel solo por tres lados, dejando uno libre para que el aire salga. Así al
inspirar el apósito se pegara a la piel evitando la salida de aire y al espirar
si permitirá la salida. Después colocaremos a la victima en posición lateral de
seguridad con el costado dañado apoyado en el suelo para que el otro pulmón trabaje
al 100 %, la taparemos y esperaremos a los servicios médicos.
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Traumatismos
abdominales.
Signos y
síntomas.
· Posible shock
inicial. Que produce perdida de consciencia, hipotensión, palidez intensa y
sudoración fría; estado de duración corta. Este tipo de shock es de causa
neurogénica y suele haber recuperación espontanea superando el trance, no
confundirse con el shock hipovolémico o el shock séptico que pueden
manifestarse en la evolución del cuadro.
· El dolor es un
síntoma clásico en la evolución del abdomen con traumatismo. La semiología del
dolor debe ser analizado en todos sus aspectos: la localización, el tipo, forma
de inicio, la irradiación, relación con los movimientos de la respiración
intensidad, variaciones en el tiempo, etc.
· Vómitos: Pueden
existir vómitos en forma precoz, de tipo mucoso o de alimentarios y que son de
naturaleza refleja, condicionados por el miedo o el pánico. Por el contrario,
los vómitos tardíos (4 a 6 horas), son por irritación peritoneal, por infección
o secreciones libres en la cavidad.
Clasificación.
· Traumatismo cerrado o no penetrante. Se caracteriza
por no presentar solución de continuidad en la pared abdominal. El agente que
lo produce es de superficie roma o plana, tipo barra de timón, puño, etc. Las
heridas no penetrantes son las que no trasponen el peritoneo parietal; por
tanto, no llegan a la cavidad abdominal. La pared contraída puede ser un
mecanismo protector, que evita lesiones graves; la pared relajada, puede
favorecerlas.
· Traumatismo abierto o penetrante. Es cuando
existe solución de continuidad en la pared abdominal, producida por elementos
cortantes o transfixiantes, como en las heridas por arma blanca o heridas por
arma de fuego. Las heridas pueden comprometer tanto a la pared abdominal, como
también a las vísceras intraabdominales, teniendo como límite el peritoneo
parietal, que es lo que delimita la cavidad abdominal como tal.
Tratamiento.
Tumbar al paciente sobre su
propia espalda, con las rodillas medio dobladas (Posición abdominal) y llamar
al 112.
Si es un traumatismo cerrado
simplemente colocarla en esa posición, controlar las constantes vitales, hacer
una segunda exploración, no dar bebida ni comida, tapar a la victima y esperar
a los servicios médicos.
Si existe una abertura en la
cavidad abdominal, saliéndose de ellos los intestinos, se debe hacer una simple
cura cubriéndose con gasas, paños estériles o limpios, sin cerrarla y con
ligera compresión de venda; nunca se debe introducir de nuevo los órganos que
sobresalgan y no dar alimentos, agua o medicamentos por vía bucal. Tapar a la
víctima y esperar los servicios médicos.
A veces los traumatismos cerrados
desgarran los órganos internos y se produce hemorragia interna, la pared del
abdomen se abomba como en un embarazo y el paciente presenta dolor intenso y
barriga dura, no se deja tocar, en ese caso necesita cirugía urgente.
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Traumatismo de
columna vertebral.
También
llamado raquimedular. Toda lesión de columna vertebral asociada a una lesión
neurológica que puede comprometer a la medula espinal o raíces nerviosas.
Signos y
síntomas.
· Debilidad o
parálisis de las extremidades.
· Ausencia o
alteración de la sensibilidad del tronco o extremidades.
· Incontinencia.
Pérdida del control de los esfínteres anal y/o vesical.
·
Laceraciones
o deformidades de la columna, cuello o cabeza.
· Dolor y rigidez
en el cuello durante los primeros días. Dolor cervical
· Todo paciente
inconsciente debe ser manejado como si tuviera un trauma de columna.
· El trauma de
otros sistemas puede enmascarar un trauma de columna y viceversa.
Tratamiento.
Llamar al 112.
El paciente debe ser colocado en
posición supina, con la cabeza y el cuello en posición neutra. Se requiere una
inmovilización completa porque las fracturas cervicales pueden asociarse con
fracturas a otros niveles. El método más sencillo y efectivo es colocarlo sobre
una tabla de madera. Los desplazamientos de la cabeza pueden evitarse con
bolsas de arena colocadas a cada lado de la misma. Deben fijarse las manos,
tórax, rodillas y tobillos. Si tenemos material colocaremos collarín cervical,
camilla de tijeras y cánula de Guedel. Objetos
penetrantes en el cuello y en la columna no deben ser retirados.
Todo paciente debe transportarse,
después de ser inmovilizado, sobre una superficie firme, con el objeto de
disminuir la posibilidad de aspiración o shock; debe transportarse en posición
de Tren de Lemburg con 20 a 30 grados de inclinación.
Haremos una segunda exploración
controlando las constantes vitales en todo momento y tapando a la víctima
mientras llegan los servicios de emergencia.
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